Recientemente la UNESCO nombró a Buenos Aires ciudad del Diseño. El gobierno de Buenos Aires comenta al respecto que "Buenos Aires fue seleccionada como ciudad del diseño porque cuenta con un fuerte impulso público y privado de inserción y desarrollo de esa disciplina. Además, se ha convertido en terreno fértil para la producción de bienes de consumo diferenciados e intensivos en diseño, al contar con una gran oferta de profesionales y centros de estudio, investigación e innovación, que generan óptimas oportunidades para detectar nuevas tendencias de consumo que inspiren a las empresas a generar productos novedosos."
Al leer esta nota sentí que esa realidad está bastante alejada de nuestra realidad local. Tanto en Temuco como en Chile, creo que existen muchas personas que valoramos el diseño en todas sus formas. Personalmente estoy convencido que el diseño facilita las vidas de las personas, como dice mi profesor Jaime Alarcón. ¿Por qué entonces no vemos eso en nuestro día a día? ¿Por qué entonces debemos emigrar de nuestras ciudades e incluso de nuestro país para encontrar valoración profesional? ¿Será que nuestro diseño es malo per se?. Será que genéticamente somos menos hábiles para pensar creativamente?
¡Me niego rotundamente a caer en el desánimo frente a noticias como esta!
Prefiero plantearme nuevas metas y objetivos. Prefiero volver a soñar, ahora con Temuco como otro polo del diseño que pueda intercambiar experiencia con Buenos Aires. Sueño con un grupo de buenos líderes que puedan usar el diseño como herramienta para mostrar nuestra cultura al mundo. Sueño con llegar a ser uno de esos líderes...
Felicidades para los hermanos bonaerenses y mi más positiva envidia para sus 14.000 estudiantes de diseño.
Más información en la página del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, gobBsAb
